El voto por el cambio en Cantabria

Cantabria necesita un cambio de rumbo político, necesita un presidente que traiga soluciones, empleo y buen gobierno a la comunidad autónoma, alguien que se preocupe por resolver los problemas de los ciudadanos y que, con trabajo, responsabilidad y esfuerzo, luche por que todo mejore.

Y todos los que creemos que el cambio es necesario y que los cántabros nos lo merecemos, estamos llamados a apoyarlo votando a Nacho Diego. No podemos quedarnos en casa, tenemos que votar por el cambio que representa el Partido Popular, con Nacho Diego a la cabeza, para conseguir así un Gobierno regional que aporte una nueva visión estratégica de esta comunidad y la capacidad de poder reivindicar con libertad los asuntos que son fundamentales para nuestra tierra.

Cada uno de nuestros votos tiene, en estas elecciones, más importancia que en ninguna otra y Santander tiene que ser la punta de lanza para conseguir que el Partido Popular gobierne en Cantabria.

Porque el cambio que representa Nacho Diego es trascendental para la ciudad, para que Santander siga avanzando y el impulso a la modernización que está recibiendo no sufra ningún retroceso ni ninguna parálisis, para que salgan adelante, con la ayuda de todos, los proyectos que van a hacer que Santander despegue en el panorama nacional y que adquiera una proyección internacional sin precedentes.

Votar a Nacho Diego es la mejor decisión que los santanderinos podemos tomar el 22 de mayo.

Santander, suma de barrios

Hace unos días hablaba de los entornos urbanos y las reformas que queremos acometer en varios puntos de la ciudad para mejorarlos, si contamos con el respaldo ciudadano.

Hoy, quiero hablar de los barrios y su influencia no sólo en la calidad de vida de las personas, sino de la trascendencia y la importancia que tienen en el carácter y el desarrollo futuro de cada uno de nosotros.

El barrio es el lugar donde juegas, donde te encuentras con tus vecinos, vas al colegio, sacas al perro o tomas el primer café de la mañana.En tu barrio siempre encuentras un amigo dispuesto a echar un partido con sólo llamar a un telefonillo, es el lugar donde haces la compra, donde paseas a tus hijos y a donde siempre es un placer regresar por muy lejos que te encuentres.

Siempre ha sido así y así me gustaría que fuese en el futuro. Los barrios fomentan la convivencia, la participación ciudadana, la crítica constructiva, las tradiciones y la solidaridad entre vecinos. Por eso creemos en una ciudad compuesta por barrios, grandes y pequeños, cada uno con sus peculiaridades, sus tradiciones y su gente.

A lo largo de esta legislatura hemos dedicado un 95% de las inversiones a mejorar los barrios de Santander. Han sido una prioridad absoluta para el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento y lo seguirán siendo si conseguimos volver a gobernar.

Somos conscientes de que quedan cosas por hacer, pero créanme cuando les digo que todo mi afán como alcalde es hacer una ciudad para los ciudadanos, que se sientan satisfechos y seguros por cualquier lugar por donde transiten y sobre todo, que se sientan felices en su barrio, en su entorno más cercano, en su día a día.

Constantemente surgen nuevas necesidades y es preciso seguir avanzando para solucionarlas. Por ello una de las tres ramas que conforman nuestro compromiso está enfocada a esto de lo que hablo, a la ciudad de las personas, a la ciudad hecha de barrios, de núcleos de población que comparten algo más que una dirección postal.

Barrios de toda la vida y de nueva creación, en el extrarradio o en el centro. Todos ellos dan forma y carácter a Santander y vamos a seguir potenciándolos con la ayuda de los ciudadanos.

Pequeñas grandes obras

Quiero presentaros un conjunto de pequeñas pero importantes actuaciones que pretendemos llevar a cabo en Santander si contamos con el apoyo de los ciudadanos.

Me centraré concretamente en seis, a desarrollar en General Dávila y la calle Miralmar, la intersección de General Dávila con Emilio Díaz Caneja, en Cazoña, los Aguayos y Miguel de Unamuno, en Prado San Roque, las Acacias y la bajada de Polio.

En todas ellas queremos mejorar la trama urbana con el fin de que los peatones ganen espacio en la ciudad, pero no se trata sólo de simples reformas, con ellas pretendemos mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, aumentar el espacio del que disfrutan los peatones en sus calles, sus plazas, en los lugares por los que transita diariamente para ir al trabajo, para dar un paseo o realizar sus compras.

Las calles son el espacio que compartimos entre todos los ciudadanos, donde nos encontramos y en definitiva donde se desarrolla gran parte de nuestras actividades. Por ello, es necesario promover actuaciones que supongan un aumento en la dotación de espacios de encuentro y esparcimiento, de lugares en los que convivir y relacionarnos.

De forma escueta y detallada esto es lo que queremos hacer en cada una de las zonas a las que me he referido al principio de este post:

La confluencia de General Dávila con la calle Miralmar, en la zona conocida como “Las Antenas”, presenta actualmente un estrechamiento que convierte el tramo final de la vía en un “embudo”. Para solucionarlo, queremos dotar a esta calle de anchura suficiente para garantizar unas condiciones adecuadas de circulación rodada y peatonal, mediante la creación de aceras en un tramo que actualmente carece de ella.

Además, proponemos una nueva rotonda en la confluencia de las calles Miralmar y General Dávila de forma que se aumente la seguridad del vial, con dos direcciones en una calzada de 6 m y aceras de 2 m a ambos lados.

La intersección de General Dávila con Emilio Díaz Caneja, en Cazoña, donde confluyen también la avenida Cardenal Herrera Oria y la calle Girasol es otra de las zonas en las que queremos actuar. En la actualidad este cruce resulta peligroso por la complejidad de movimientos, además de que algunos de ellos se ven perjudicados ya que tienen que esperar a que se pongan en verde dos semáforos, lo que provoca demoras.

Por ello, se plantea crear una nueva intersección mediante una glorieta que canalice el tráfico, evite movimientos peligrosos y disminuya las demoras para prácticamente todos los movimientos

Aumentaremos la anchura de la calle Los Aguayos, desde el inicio del Río de la Pila hasta su desembocadura en la calle San Simón. Se trata de una zona que está viviendo un resurgir en todos los aspectos y queremos que siga creciendo por lo que potenciaremos al máximo el equipamiento y la trama urbana de la zona.

También en Miguel de Unamuno, y si de nuevo contamos con la confianza mayoritaria de los santanderinos, ensancharemos el vial actual para conseguir dos carriles de circulación y una acera en cada margen. El vial tendría una anchura de 6 metros y aceras de 2 metros. Se crearía además un nuevo paso de peatones inmediatamente antes de la intersección con la Bajada del Caleruco.

Otro de las obras con la que queremos ‘tejer’ la trama urbana está relacionada con un proyecto de mejora en Prado San Roque que permitirá
redefinir el eje de esta vía, creando además una zona de estancia lateral y construyendo aceras en un tramo de vial que actualmente carece de ellas.
Se plantea una calzada de 7 m y aceras de 2,5 m. En todo el tramo se mantendrá doble sentido y se dispone de espacio para varias plazas nuevas de aparcamiento.

La Bajada de Polio es otro de los puntos donde queremos actuar con el fin de mejorar la seguridad y la fluidez del tráfico rodado. Queremos dotarla con aceras y mejorar su conexión con General Dávila, por medio de una rotonda. Además, se creará en esta calle un itinerario peatonal desde el centro de la ciudad hasta el Parque de Las Llamas. Este proyecto supondría prolongar una vía de gran capacidad, como va a ser la conexión de la S-20 y la Avenida de los Castros a través del puente de Arenas, dando una continuación a la nueva vía.
Además, se constituiría un itinerario peatonal que permitiría unir el centro de la ciudad, a través de las escaleras mecánicas y el funicular del Río de la Pila, pasando por General Dávila, la Bajada de Polio y el puente de Arenas, con el parque de Las Llamas, donde cada vez va a haber una mayor actividad, tras la apertura del Escenario Santander. Además, se contempla la reposición de los servicios urbanos existentes, la plantación de árboles y arbustos, y la colocación de nuevo mobiliario urbano.

La comunicación de los tramos que unen Las Acacias con la carretera nacional 623, a la altura del Zoco y de la fábrica de BSH, en la calle Eduardo García del Río, es otro de nuestros compromisos. El primero de los dos tramos se prolonga aproximadamente en 200 metros de longitud a lo largo de la Calle Manuel Ruiz Quevedo, entre la Avenida Nueva Montaña y la Calle San Martín del Pino.

En la intersección con la Calle San Martín del Pino está prevista la construcción de una glorieta de diámetro interior 8 metros y diámetro exterior 30 metros, más aceras de ancho variable entre 2 y 3 metros. En el segundo tramo que comprende el trayecto de la calle Manuel Ruiz Quevedo comprendido entre la Calle Francisco Rivas Moreno y la propia CN-623, se ejecutarán dos nuevas glorietas: la primera se construirá en la confluencia de las calles Manuel Ruiz Quevedo y Francisco Rivas Moreno, La segunda rotonda estará en la intersección de la Calle Manuel Ruiz Quevedo con la CN-623, junto a la fábrica de BSH.

Un compromiso real, sincero y viable más allá del 22 de mayo

Son muchas las medidas que queremos llevar a cabo los próximos cuatro años si contamos con el apoyo de los santanderinos, pero todas ellas comparten un denominador común: la responsabilidad.

Antes de presentar mi compromiso para 2011-2015 quiero manifestar que no aparece nada que no se haya estudiado con detenimiento en el convencimiento de que no vamos a prometer nada que no se pueda llevar a cabo con seguridad en Santander. Como he dicho alguna vez, todas nuestras propuestas son sinceras, realistas y viables porque no podemos cometer la frivolidad de hacer promesas imposibles de cumplir.

Para empezar y con la estela de la crisis de fondo, creeemos que el impulso a la actividad económica, especialmente en el ámbito de la innovación, y la generación de empleo tienen que ser, junto a la mejora de la calidad de vida de los santanderinos, las prioridades de nuestro compromiso con los ciudadanos.

Nuestro compromiso recoge 299 medidas que tratan de favorecer que la ciudad siga avanzando en la cohesión social, que se garantice el crecimiento sostenible, con especial atención a la vivienda y desde la preservación de las condiciones ambientales de la ciudad, y que se fomente la mejora de la movilidad y la participación ciudadana.

Para ello, para que Santander crezca y avance es fundamental, que se produzca un cambio en el Gobierno de Cantabria, ya que, durante esta legislatura, el Ayuntamiento se ha visto aislado y eso perjudica a la ciudad y a los ciudadanos.

Además, debemos aprovechar el impulso del ‘Horizonte 2014’ que con la celebración del Campeonato Mundial de Vela y el Centro Botín, reforzarán nuestra posición respecto a las ciudades vecinas. Es una oportunidad única para mejorar nuestra proyección internacional y la competitividad con el resto por lo que debemos crear una imagen, una marca global de Santander capaz de transmitir al mundo el modelo de ciudad a la que aspiramos.

En el Partido Popular apostamos por una ciudad que se dirija hacia un nuevo modelo productivo basado en la tecnología y la innovación. Crearemos una Concejalía de Innovación, impulsaremos la ampliación del Parque Científico y Tecnológico, y promoveremos Santander como sede de empresas relacionadas con la innovación y las nuevas tecnologías, con el fin de generar empleo, si contamos con vuestro apoyo.

En este sentido, la lucha contra el paro regirá buena parte de nuestros esfuerzos, ya que la calidad de vida de los ciudadnos comienza con la creación de puestos de trabajo. Reforzaremos los sistemas de apoyo a los emprendedores, y crearemos una bolsa de empleo para jóvenes, a través de la cual el Ayuntamiento les pondría en contacto con las empresas que demanden personal.

Impulsaremos los proyectos que afectan a las áreas de oportunidad de la ciudad y que necesitan de la colaboración de otras administraciones, como La Remonta -a punto de recibirse el Plan Parcial, que necesitará al menos un año de tramitación urbanística-, la reordenación ferroviaria -en la que se ha incumplido el compromiso de constituir una sociedad para su desarrollo- y la liberación de espacios en el frente marítimo, que tendrá como primeras actuaciones las derivadas de las instalaciones para el Mundial de Vela 2014 y el Centro Botín.

Quiero que los vecinos sepan que no renunciamos al proyecto del metro ligero y que desarrollaremos un proyecto para el Parque Litoral Norte, para el que ya se han presentado las ofertas al concurso de ideas.

Seguiremos impulsando las actuaciones incluidas en el desarrollo de la Vaguada de Las Llamas, como la construcción de la residencia Juan de la Cosa, que está a punto de iniciarse, la remodelación del campus de la UIMP en Las Llamas, la ampliación del campus de la Universidad de Cantabria y el Museo del Deporte.

El Ayuntamiento de Santander será una administración más cercana, sencilla, eficaz y transparente, seguiremos haciendo una política económica racional, sobria y austera, y persistiremos en la reducción de la deuda pública.

Sabemos que la vivienda es un tema que preocupa a los ciudadanos. El Partido Popular seguirá trabajando para que cada vez haya una mayor oferta de vivienda de protección oficial en la ciudad, para lo que sacará adelante un Plan de Choque, con 10 actuaciones que supondrán la construcción de 1.708 VPO y la inversión de 244 millones de euros.

No dejaremos de lado nuevas fórmulas de acceso a la vivienda por lo que es nuestra intención y objetivo aumentar la oferta de VPO en régimen de alquiler con opción a compra y, al menos el 80% de lo pagado como alquiler se descontará del precio final de compra de la vivienda, y alcanzará acuerdos con la iniciativa privada para aumentar, aún más, la oferta de viviendas a precio asequible para los santanderinos.

A lo largo de esta legislatura que termina, el Ayuntamiento de Santander ha construido 806 viviendas protegidas, un período en el que el Gobierno de Cantabria ha promovido “cero” viviendas en Santander. Para que se hagan una idea de las cifras, el Ayuntamiento ha construido más VPO en Santander que el Gobierno de Cantabria en toda la comunidad autónoma.

En cuanto a la planificación de la ciudad, tenemos una apuesta clara por continuar el proceso de rehabilitación urbana y de mejora del casco tradicional ya iniciado en barrios como el Cabildo de Arriba, Río de la Pila, San Celedonio, San Simón-Entrehuertas, Tetuán, las laderas norte y sur de General Dávila, y extendiéndolo a otras áreas de la ciudad.

La mejora de las conexiones norte-sur de la ciudad, el análisis de posibles peatonalizaciones, la construcción de aparcamientos para residentes en la calle Alta, el Paseo de Pereda y Castilla-Hermida, el impulso al Centro de Interpretación del Litoral y el desarrollo de las medidas incluidas en el Plan de Movilidad Sostenible son algunas de las propuestas que completan nuestro compromiso.

No nos olvidamos de la importancia que tiene la participación ciudadana para el desarrollo de todas y acada una de las acciones que ponemos en marcha, sobre todo en el ámbito social y cultural. Por eso, queremos desarrollar un completo Plan de Participación Ciudadana y ampliar la red de centros cívicos, así como la de ludotecas, y crear nuevas modalidades de becas de guardería, con el bono-hora y el bono-finde.

En el área de familia, pondremos en marcha una ventanilla única de atención e información a las familias sobre todos los recursos y servicios municipales para su atención y la atención a los mayores, a través de un programa de viviendas tuteladas, el teléfono del mayor y la creación de un grupo de Asesores Seniors para aprovechar su experiencia y formación.

El desarrollo de los planes de Convivencia, Ciudadanía y Solidaridad, de Salud y de Atención a las Personas con Discapacidad marcarán nuestro trabajo en cada uno de estos ámbitos, al tiempo que se potenciaremos las políticas de bienestar social, se crearán nuevos equipamientos deportivos y se fortalecerán los mercados municipales.

Seguiremos trabajando para desestacionalizar el turismo, atraer turismo de congresos y cruceros, y potenciar la calidad de los servicios que ofrece la ciudad a quienes nos visitan.

Termino hablando de Cultura. Un eje fundamental que seguiremos potenciando desde muy diversos ámbitos ya que estamos firmemente convencidos de hacer de la cultura uno de los ejes de desarrollo estratégico de la ciudad, con herramientas como la Fundación Santander Creativa, la Agenda 21 de la cultura, los centros cívicos, los nuevos equipamientos culturales como Escenario Santander, el Palacio de Pronillo o la Ensenada del Arte, y el apoyo de los movimientos sociales y culturales.

Una ciudad para los ciudadanos

Creemos que los auténticos protagonistas de la ciudad, son los ciudadanos. Los peatones deben seguir ganando espacios para el paseo, para el ocio, las compras y el disfrute general de la ciudad.

Tenemos ejemplos como la Calle Burgos, Hernán Cortés, o Juan de Herrera que demuestran el impulso comercial que tienen las calles peatonales o semipeatonales.

Por eso, si seguimos al frente del Ayuntamiento, aprobaremos un estudio de peatonalizaciones en el centro de la ciudad, en un espacio delimitado por Casimiro Sainz, Paseo de Pereda, Santa Lucía y Numancia.

Con una lista de actuaciones prioritarias, y previo análisis de su repercusión en el entorno, se determinará qué calles pueden experimentar diferentes transformaciones: peatonalización, semipeatonalización, zonas peatonalizadas pero con acceso restringido para residentes, transporte público, carga y descarga, zonas restringidas con bolardos escamoteables, etc.

No iniciaremos ninguna hasta que tengamos el estudio global de cómo repercutirá cada una de estas actuaciones en el entorno.

Queremos que los lugares, donde se puedan llevar a cabo estas acciones, experimenten un impulso social y comercial. Que se conviertan en espacios para los ciudadanos, para las familias, los consumidores y en definitiva, ganen protagonismo en la ciudad.

En contacto directo con los santanderinos

Uno de los campos en los que queremos seguir trabajando los próximos cuatro años, si contamos con la confianza de los santanderinos, es en la cercanía con los ciudadanos.

Queremos mantener un contacto directo y que nos sigan viendo como la Administración más cercana, a la que primero acudir en caso de tener un problema.

Por eso, una de las medidas que pondremos en marcha, si contamos con el respaldo de los ciudadanos es la implantación de la figura del trabajador social en todas las zonas en las que se divide la ciudad.

Nueve trabajadores sociales, nueve personas que se conozcan cada barrio y a sus vecinos, al que le puedan trasmitir sus problemas sociales y que les informe de los servicios que les puede prestar el Ayuntamiento para resolverlos.
Se trata de un servicio que ya existe en lasUnidades de Trabajo Social (UTS) a las que queremos dar mayor visibilidad para dar una atención personalizada a cada ciudadano.

Esta experiencia empezaría por una de las nueve áreas en las que se reparten las UTS de la ciudad, para ir posteriormente extendiéndose al resto.

Para que los ciudadanos sepan quién es su trabajador social asignado y conozcan qué servicios les puede prestar, se llevaría a cabo una campaña de información en los barrios de forma que todo aquel que precise su ayuda sepa dónde encontrarle.

Queremos saber cuál es la situación exacta de las personas con más necesidades sociales o en riesgo de exclusión social, para lo que crearemos una Mesa Municipal de Servicios Sociales, que se constituiría como un órgano independiente con la participación de expertos y que ayudaría a la administración en el diagnóstico previo a la toma de decisiones políticas.

Dentro del ámbito social y para prestar una atención mayor a las personas en riesgo de exclusión, crearemos una Red de Alojamientos Polivalentes para personas y familias en situaciones de urgente necesidad, gestionadas por los servicios sociales del Ayuntamiento.

La honestidad no depende del patrimonio

Cumplo hoy con el compromiso que adquirí hace unos días de dar a conocer en este blog mi patrimonio, un patrimonio del que ya he dado cuenta en reiteradas ocasiones ante el Ayuntamiento de Santander y el Parlamento de Cantabria, y que, por tanto, no tiene nada de novedoso ni de excepcional el hecho de que informe sobre él.

En el año 1997, fecha en la que ejercía como ingeniero de Caminos, Canales y Puertos con un contrato en prácticas que, a finales de ese año, pasó a indefinido, adquirí una vivienda por un importe de 12.840.000 de las antiguas pesetas, es decir, unos 77.000 euros. Para ello, tuve que suscribir un préstamo hipotecario, al que hice frente con mis ahorros y mis remuneraciones salariales, y que terminé de pagar hace unos años.

Desde 2007, antes de ser alcalde, adquirí, por valor de 160.500 euros, el 50% de una vivienda. Una vivienda cuya hipoteca terminaré de pagar en el año 2042, lo que significa que me quedan 31 años. Desde que soy alcalde no he adquirido ningún bien patrimonial.

No hay más… ni fincas, ni barcos, ni bienes de valor. Ni siquiera coche, puesto que el conduzco pertenece a mi padre. Es un coche del año 1994 que hoy, con 17 años de antigüedad, tendrá un valor residual, si es que tiene alguno.

En cuanto a los fondos de los que dispongo se limitan a dos fondos de inversión que juntos ascienden hoy a la cantidad de 7.467 euros. Adquirí estos fondos en el año 1996, hace 15 años, y no los he tocado desde entonces. Los adquirí con los ahorros de mis años de estudiante aquí y en el año que cursé en Estados Unidos, así como con las remuneraciones de mis contratos en prácticas: dos en la construcción del Museo Guggenheim en los años 1993 y 1994 (mientras estudiaba) y otro en la empresa Apia XXI en 1995 (mientras hacía el servicio militar).

Por otro lado, tengo una cuenta corriente en Caja Cantabria en la que dispongo, a día de hoy, de 9.184,85 euros. Es decir, en total, todos mis fondos ascienden a 16.648 euros. No tengo acciones de ningún tipo.

Esto es todo. Todo lo he conseguido a base de trabajo. Y gracias también al esfuerzo y, sobre todo, al apoyo de mis padres.

Mis ingresos, como alcalde y diputado autonómico, son públicos y conocidos. Y he cumplido mi compromiso de disminuir un 15% mi sueldo como alcalde. Soy plenamente consciente de que probablemente mis ingresos serían mayores si ejerciera mi profesión en el ámbito privado, pero también me considero enormemente afortunado de haber tenido trabajo y de recibir el salario que recibo. En un momento en el que el drama del paro castiga sin piedad a las familias todos los días, los que disponemos de trabajo debemos estar agradecidos.

Y todo, todo lo que he tenido, tengo y vaya a tener será para mi familia y, en especial, para mis hijos. Lo que tengo lo he adquirido con esfuerzo y honradez. Pero aunque mi patrimonio fuera mucho mayor de lo que es, eso no cambiaría las cosas. La honestidad no se mide por lo que uno tiene.

He cumplido mi compromiso. Otros aún no lo han hecho. Pero quisiera decir bien claro que ahora, después de escribir estas líneas y hacerlas publicas, soy exactamente igual de honrado que antes de hacerlo. Y para aquellos (y aquellas) que creen que en política vale todo, quiero volver a asegurar aquí que si llega un día en el que se me pase por la cabeza utilizar las mismas actitudes políticas que estoy viendo en la oposición estos días, me iré a casa en ese mismo momento.

Y ahora voy a seguir dedicándome a lo que tengo que hacer como candidato y como alcalde: a escuchar a los vecinos y a seguir comprometiéndome a tratar de desarrollar proyectos e iniciativas que atiendan a sus principales necesidades.

Lecciones de transparencia

Me sorprendo hoy con el alarde que hace la candidata socialista, haciendo ver como excepcional lo que no lo es. Quizá no esté acostumbrada a rendir cuentas de su patrimonio ni de cómo administra los bienes públicos de la Dirección General de Juventud que ocupa, pero os puedo asegurar que otros políticos sí que tenemos esa costumbre.

Mi sueldo como alcalde no sólo está publicado en el Boletín Oficial de Cantabria, donde cualquiera puede consultarlo a través de internet, sino que también ha aparecido en reiteradas ocasiones reflejado en los medios de comunicación. Un sueldo que, como parte de nuestro plan de austeridad, se congeló a partir del año 2008 y que el año pasado se redujo en un 15 por ciento, tal como me comprometí a hacer.

Además, he informado detalladamente de la relación de mi patrimonio tanto al Ayuntamiento como al Parlamento de Cantabria desde el comienzo de legislatura, y no tengo ningún inconveniente en dar a conocer mi patrimonio, una vez más, también en este blog, como, de hecho, tengo intención de hacer antes de que acabe esta semana. Algo que espero que hagan también todos y cada uno de los miembros del Gobierno de Cantabria, y no sólo los candidatos.

Puedo decir también alto y claro que mi gestión y la del resto de mi equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Santander es absolutamente transparente. Porque, al contrario de lo que ocurre con el Gobierno de Cantabria del que ocupa un alto cargo la candidata socialista, nosotros sí que facilitamos a la oposición toda la información que nos piden.

Por eso, creo que las palabras de la candidata del PSOE no son más que un burdo intento de tapar su falta de proyecto político para Santander y, sobre todo, de desviar la atención sobre la ocultación y el oscurantismo que practica el Partido Socialista allá donde gobierna. Porque llama la atención que, en lugar de dar cuenta de su patrimonio a principios de legislatura y por partida doble como he hecho yo, lo haga a un mes de las elecciones.

La candidata del PSOE es un alto cargo de un Gobierno que aplaude el oscurantismo y la ocultación de datos, que es capaz de arrancar más de 40 páginas de una auditoría antes de entregarla a la oposición, que dice que para conocer las cuentas de las empresas públicas hay que ganar las elecciones y que es ejemplo de despilfarro permanente. Por lo tanto, no puede dar lecciones de transparencia ni de austeridad a nadie.

Como tampoco puede ser ejemplo de comportamiento político el continuo recurso al insulto y la descalificación que ella emplea y que, en este caso, llega hasta el punto de lanzar veladas acusaciones de falta de honestidad hacia mí. Ese tipo de actitudes y esta forma de hacer política dicen muy poco de la persona que las practica y, desde luego, nosotros nunca las hemos utilizado y nunca las vamos a utilizar.

Y creo que ni siquiera la necesidad de notoriedad pública ni el nerviosismo ante los resultados electorales justifican que la candidata socialista actúe de esta manera para tratar de darse a conocer ante los santanderinos, que no la han visto durante cuatro años visitando ningún barrio de la ciudad ni pueden recordar ninguna iniciativa que haya contribuido a mejorar el empleo o las condiciones de vida de los jóvenes de Santander, a pesar de ser la responsable regional de Juventud.

Por otra parte, creo que la honradez no se mide en términos de patrimonio y que no significa nada que, por ejemplo, en el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero haya miembros con un patrimonio que ronda los 5 millones de euros y otros que no llegan a los 100.000 euros. Ni su honradez ni su honestidad están en duda por eso.

Uno de los principales patrimonios que tengo es la educación y el respeto hacia los demás que me inculcaron mis padres y, por eso, le deseo a la candidata socialista que disfrute de su patrimonio con su familia, y que invierta su capital donde considere oportuno hacerlo. Porque yo, en ningún caso, pondré en duda su honestidad ni su honradez.

Junto al voluntariado

Reconocer a los voluntarios, su papel solidario y de generosidad hacia los demás es una cuestión de justicia que debemos afrontar desde las administraciones.

Queremos que la figura del voluntario se institucionalice elaborando un Reglamento del Voluntariado.

Este reglamento reconocerá y dará un trato de relevancia especial al solidario, estableciendo los principios básicos del voluntariado, el campo de acción, el registro de entidades y personas voluntarias, el “estatuto social” del voluntario, el proceso de incorporación y cese al voluntariado, la organización del voluntariado, la promoción de la acción voluntaria, así como el reconocimiento a su aportación social.

El voluntariado es una noble forma de participar en la vida social. Siente y vive su solidaridad empleando su tiempo en el bienestar de otras personas, por lo que es también un actor de cambio y promotor de la cohesión social.

Los voluntarios tienen un papel vital en la transformación de la sociedad afrontando el compromiso solidario de construir un mundo mejor. El voluntariado hace de la ciudad un lugar más humano donde vivir.

Si volvemos a estar al frente del equipo de gobierno municipal crearemos una Mesa del Voluntariado, como órgano consultivo y de trabajo con entidades de voluntariado.

El Ayuntamiento necesita del asesoramiento de ciudadanos comprometidos y que participan en la vida social por la acción voluntaria para que su política social sea una política resolutiva.

Queremos que las entidades sociales presentes en esta Mesa, representadas por sus voluntarios, compartirán con el Ayuntamiento sus preocupaciones, sus demandas, sus sugerencias y, en su caso, la orientación en la toma de decisiones.

La Mesa del Voluntariado será un cauce formal de información real y certera del pálpito de la sociedad, un espacio de intercambio del Ayuntamiento con las entidades sociales del voluntariado y también un espacio de conocimiento y acercamiento entre todas ellas.

Seguiremos trabajando en la atención y apoyo al voluntariado que ya se ejerce desde el Ayuntamiento, con cursos de formación para mejorar la preparación de los voluntarios en cada una de las áreas en las que ejercen su labor.

Un apoyo decidido al comercio de la ciudad

Apoyar al comercio de la ciudad, en un momento en el que está atravesando importantes dificultades, es hoy más necesario que nunca. Es un sector que lo está pasando francamente mal y que espera de los responsables políticos que actuemos en colaboración con ellos y, sobre todo, que apliquemos reformas estructurales que hagan que el comercio crezca. Queremos fortalecer y dignificar la imagen del sector comercial, y darle confianza para que sepan adaptar su actividad a la coyuntura económica actual.

Desde el Ayuntamiento de Santander ya hemos iniciado una línea de trabajo conjunto entre los sectores comercial y turístico, que nos proponemos potenciar durante la próxima legislatura.

Para ello, seguiremos promoviendo iniciativas como el “Santander Findepack” o la presentación de productos turísticos y comerciales combinados dirigidos a los pasajeros de cruceros que recalan en la ciudad.

Además, los productos turísticos que se pongan en marcha lo harán teniendo en cuenta la opinión del sector comercial, y viceversa.

Se trata, en definitiva, de reforzar la colaboración entre el turismo y el comercio, y generar una simbiosis perfecta entre ambas políticas.

Vamos a establecer, además, un plan específico comercial para revitalizar zonas como Castilla-Hermida y el entorno Río de la Pila-El Sol, así como barrios de valor histórico y arquitectónico, como el Cabildo y el entorno de la calle del Sol y el Río de la Pila, a través de su recuperación como áreas comerciales.

Apostaremos decididamente por la aplicación de las nuevas tecnologías, ya en marcha a través del portal comerciosantander.com, y por la formación en el comercio porque la aplicación de las nuevas tecnologías no consiste sólo en dotar a los comerciantes de herramientas, sino en enseñarles a utilizar esas herramientas. Por eso, la formación en este área es fundamental.

Respecto a los mercados municipales, seguiremos apostando por conseguir la financiación necesaria para rehabilitar el Mercado de la Esperanza, llevaremos adelante el proyecto de rehabilitación del Mercado de México, transformándolo en un nuevo espacio comercial de la ciudad, y acometeremos un proyecto de revitalización social y cultural del mercado de Puertochico.