El voto por el cambio en Cantabria

Cantabria necesita un cambio de rumbo político, necesita un presidente que traiga soluciones, empleo y buen gobierno a la comunidad autónoma, alguien que se preocupe por resolver los problemas de los ciudadanos y que, con trabajo, responsabilidad y esfuerzo, luche por que todo mejore.

Y todos los que creemos que el cambio es necesario y que los cántabros nos lo merecemos, estamos llamados a apoyarlo votando a Nacho Diego. No podemos quedarnos en casa, tenemos que votar por el cambio que representa el Partido Popular, con Nacho Diego a la cabeza, para conseguir así un Gobierno regional que aporte una nueva visión estratégica de esta comunidad y la capacidad de poder reivindicar con libertad los asuntos que son fundamentales para nuestra tierra.

Cada uno de nuestros votos tiene, en estas elecciones, más importancia que en ninguna otra y Santander tiene que ser la punta de lanza para conseguir que el Partido Popular gobierne en Cantabria.

Porque el cambio que representa Nacho Diego es trascendental para la ciudad, para que Santander siga avanzando y el impulso a la modernización que está recibiendo no sufra ningún retroceso ni ninguna parálisis, para que salgan adelante, con la ayuda de todos, los proyectos que van a hacer que Santander despegue en el panorama nacional y que adquiera una proyección internacional sin precedentes.

Votar a Nacho Diego es la mejor decisión que los santanderinos podemos tomar el 22 de mayo.

Santander, suma de barrios

Hace unos días hablaba de los entornos urbanos y las reformas que queremos acometer en varios puntos de la ciudad para mejorarlos, si contamos con el respaldo ciudadano.

Hoy, quiero hablar de los barrios y su influencia no sólo en la calidad de vida de las personas, sino de la trascendencia y la importancia que tienen en el carácter y el desarrollo futuro de cada uno de nosotros.

El barrio es el lugar donde juegas, donde te encuentras con tus vecinos, vas al colegio, sacas al perro o tomas el primer café de la mañana.En tu barrio siempre encuentras un amigo dispuesto a echar un partido con sólo llamar a un telefonillo, es el lugar donde haces la compra, donde paseas a tus hijos y a donde siempre es un placer regresar por muy lejos que te encuentres.

Siempre ha sido así y así me gustaría que fuese en el futuro. Los barrios fomentan la convivencia, la participación ciudadana, la crítica constructiva, las tradiciones y la solidaridad entre vecinos. Por eso creemos en una ciudad compuesta por barrios, grandes y pequeños, cada uno con sus peculiaridades, sus tradiciones y su gente.

A lo largo de esta legislatura hemos dedicado un 95% de las inversiones a mejorar los barrios de Santander. Han sido una prioridad absoluta para el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento y lo seguirán siendo si conseguimos volver a gobernar.

Somos conscientes de que quedan cosas por hacer, pero créanme cuando les digo que todo mi afán como alcalde es hacer una ciudad para los ciudadanos, que se sientan satisfechos y seguros por cualquier lugar por donde transiten y sobre todo, que se sientan felices en su barrio, en su entorno más cercano, en su día a día.

Constantemente surgen nuevas necesidades y es preciso seguir avanzando para solucionarlas. Por ello una de las tres ramas que conforman nuestro compromiso está enfocada a esto de lo que hablo, a la ciudad de las personas, a la ciudad hecha de barrios, de núcleos de población que comparten algo más que una dirección postal.

Barrios de toda la vida y de nueva creación, en el extrarradio o en el centro. Todos ellos dan forma y carácter a Santander y vamos a seguir potenciándolos con la ayuda de los ciudadanos.

Pequeñas grandes obras

Quiero presentaros un conjunto de pequeñas pero importantes actuaciones que pretendemos llevar a cabo en Santander si contamos con el apoyo de los ciudadanos.

Me centraré concretamente en seis, a desarrollar en General Dávila y la calle Miralmar, la intersección de General Dávila con Emilio Díaz Caneja, en Cazoña, los Aguayos y Miguel de Unamuno, en Prado San Roque, las Acacias y la bajada de Polio.

En todas ellas queremos mejorar la trama urbana con el fin de que los peatones ganen espacio en la ciudad, pero no se trata sólo de simples reformas, con ellas pretendemos mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, aumentar el espacio del que disfrutan los peatones en sus calles, sus plazas, en los lugares por los que transita diariamente para ir al trabajo, para dar un paseo o realizar sus compras.

Las calles son el espacio que compartimos entre todos los ciudadanos, donde nos encontramos y en definitiva donde se desarrolla gran parte de nuestras actividades. Por ello, es necesario promover actuaciones que supongan un aumento en la dotación de espacios de encuentro y esparcimiento, de lugares en los que convivir y relacionarnos.

De forma escueta y detallada esto es lo que queremos hacer en cada una de las zonas a las que me he referido al principio de este post:

La confluencia de General Dávila con la calle Miralmar, en la zona conocida como “Las Antenas”, presenta actualmente un estrechamiento que convierte el tramo final de la vía en un “embudo”. Para solucionarlo, queremos dotar a esta calle de anchura suficiente para garantizar unas condiciones adecuadas de circulación rodada y peatonal, mediante la creación de aceras en un tramo que actualmente carece de ella.

Además, proponemos una nueva rotonda en la confluencia de las calles Miralmar y General Dávila de forma que se aumente la seguridad del vial, con dos direcciones en una calzada de 6 m y aceras de 2 m a ambos lados.

La intersección de General Dávila con Emilio Díaz Caneja, en Cazoña, donde confluyen también la avenida Cardenal Herrera Oria y la calle Girasol es otra de las zonas en las que queremos actuar. En la actualidad este cruce resulta peligroso por la complejidad de movimientos, además de que algunos de ellos se ven perjudicados ya que tienen que esperar a que se pongan en verde dos semáforos, lo que provoca demoras.

Por ello, se plantea crear una nueva intersección mediante una glorieta que canalice el tráfico, evite movimientos peligrosos y disminuya las demoras para prácticamente todos los movimientos

Aumentaremos la anchura de la calle Los Aguayos, desde el inicio del Río de la Pila hasta su desembocadura en la calle San Simón. Se trata de una zona que está viviendo un resurgir en todos los aspectos y queremos que siga creciendo por lo que potenciaremos al máximo el equipamiento y la trama urbana de la zona.

También en Miguel de Unamuno, y si de nuevo contamos con la confianza mayoritaria de los santanderinos, ensancharemos el vial actual para conseguir dos carriles de circulación y una acera en cada margen. El vial tendría una anchura de 6 metros y aceras de 2 metros. Se crearía además un nuevo paso de peatones inmediatamente antes de la intersección con la Bajada del Caleruco.

Otro de las obras con la que queremos ‘tejer’ la trama urbana está relacionada con un proyecto de mejora en Prado San Roque que permitirá
redefinir el eje de esta vía, creando además una zona de estancia lateral y construyendo aceras en un tramo de vial que actualmente carece de ellas.
Se plantea una calzada de 7 m y aceras de 2,5 m. En todo el tramo se mantendrá doble sentido y se dispone de espacio para varias plazas nuevas de aparcamiento.

La Bajada de Polio es otro de los puntos donde queremos actuar con el fin de mejorar la seguridad y la fluidez del tráfico rodado. Queremos dotarla con aceras y mejorar su conexión con General Dávila, por medio de una rotonda. Además, se creará en esta calle un itinerario peatonal desde el centro de la ciudad hasta el Parque de Las Llamas. Este proyecto supondría prolongar una vía de gran capacidad, como va a ser la conexión de la S-20 y la Avenida de los Castros a través del puente de Arenas, dando una continuación a la nueva vía.
Además, se constituiría un itinerario peatonal que permitiría unir el centro de la ciudad, a través de las escaleras mecánicas y el funicular del Río de la Pila, pasando por General Dávila, la Bajada de Polio y el puente de Arenas, con el parque de Las Llamas, donde cada vez va a haber una mayor actividad, tras la apertura del Escenario Santander. Además, se contempla la reposición de los servicios urbanos existentes, la plantación de árboles y arbustos, y la colocación de nuevo mobiliario urbano.

La comunicación de los tramos que unen Las Acacias con la carretera nacional 623, a la altura del Zoco y de la fábrica de BSH, en la calle Eduardo García del Río, es otro de nuestros compromisos. El primero de los dos tramos se prolonga aproximadamente en 200 metros de longitud a lo largo de la Calle Manuel Ruiz Quevedo, entre la Avenida Nueva Montaña y la Calle San Martín del Pino.

En la intersección con la Calle San Martín del Pino está prevista la construcción de una glorieta de diámetro interior 8 metros y diámetro exterior 30 metros, más aceras de ancho variable entre 2 y 3 metros. En el segundo tramo que comprende el trayecto de la calle Manuel Ruiz Quevedo comprendido entre la Calle Francisco Rivas Moreno y la propia CN-623, se ejecutarán dos nuevas glorietas: la primera se construirá en la confluencia de las calles Manuel Ruiz Quevedo y Francisco Rivas Moreno, La segunda rotonda estará en la intersección de la Calle Manuel Ruiz Quevedo con la CN-623, junto a la fábrica de BSH.